Visita y Vive Colombia con tu Sombrero Vueltiao

El sombrero vueltiao, uno de los símbolos más conocidos en el mundo de Colombia, es la pieza artesanal colombiana por excelencia y una verdadera obra de arte.

Este icono de la cultura nacional, que viene de las sabanas de Córdoba y Sucre, regiones costeñas de Colombia conocidas por las fuertes olas de calor, se convirtió de una prenda campesina rústica en un símbolo nacional de Colombia.

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Orígenes del sombrero vueltiao

El sombrero vueltiao tiene sus orígenes en la cultura Zenú y es elaborado de una fibra natural proveniente de una palmera, conocida como caña flecha que crece en las riberas de los ríos y ciénagas de la costa atlántica colombiana. Este material natural, propio de Colombia, se transforma en fibras blancas y negras que, más adelante, se trenzan gracias a una técnica tradicional implementada por la cultura Zenú hace más de mil años. El trenzado de caña flecha representa elementos de la cosmogonía de esta cultura indígena.

El sombrero vueltiao como pieza artesanal fue diseñado hace más de trescientos años e, inicialmente, era solamente de color blanco, ya que los artesanos no conocían la técnica de la pintura. En la actualidad, el tradicional sombrero vueltiao se produce de dos colores de fibra: blanco y negro, dándole con esto un verdadero toque de elegancia.

El sombrero vueltiao es un verdadero libro que representa animales, plantas y narra diferentes tipos de actividades: la caza, la pesca, la hacienda, la religión.

Categorías de sombreros vueltiaos

Los sombreros más finos son los de 19, 21, 23 y hasta 27 vueltas. Esta nomenclatura lleva a muchas equivocaciones, porque las personas que desconocen el tema, creen que el número tiene que ver con las vueltas que se le da a la materia prima del sombrero, cuando, en verdad, se refiere al número de pares de fibra que se trenzan. Aparentemente, mientras más sean, más fino es el vueltiao.

De todas formas, el sombrero vueltiao más fino y, a la vez, más costoso es el 21. A pesar de que se producen también los sombreros 23 y 27, que podrían considerarse más finos por mayor número de pares de caña flecha, el tejido usado en un sombrero que tiene cuarenta y seis fibras (23 abajo y 23 arriba) o, más aún, cincuenta y cuatro (27 abajo y 27 arriba) yo no es fibra sino hilo.

Solamente, el sombrero 21 se deja doblar y reducir su tamaño para cargarlo en un bolsillo, en una maleta o en una mochila. Al momento de soltarlo, vuelve a su tamaño y forma inicial. Eso indica su verdadera calidad.

Después del vueltiao 27, seguramente vendrá el 29 y otros modelos. No sabemos hasta dónde llegue la imaginación de los artistas colombianos por seguir elaborando esta símbolica prenda convertida en el símbolo nacional, porque en materia de sombreros, nadie se puede comparar con los colombianos.

 

 

El Abrigo Boyacense

La Ruana: El Abrigo Boyacense

El sombrero vueltiao es el símbolo de la Costa Atlántica, la guadua, del Triángulo del Café, la tagua, del Chocó y la ruana, de Boyacá, que en la lengua muisca significaba Tierra de Mantas, relacionando la región con los tejidos de lana de ovejas elaborados por los indígenas.

La ruana es una especie de manta cuadrada o rectangular, sin mangas, con una apertura en el centro por la que se pasa la cabeza. Es el abrigo de los hombres en tierras frías y templadas, muy cómoda para vestir. A diferencia del poncho, que es su hermano de tierra caliente (aunque en el resto de Latinoamérica, excepto Venezuela, a la ruana se la conoce con el nombre de poncho), constituye una prenda preferida de los hombres del campo.

Origen de la ruana

Las raíces de la ruana nos remiten al encuentro de los españoles con los Chibchas, habitantes de estas tierras.

Cuando los españoles que llegaron a la actual región de Boyacá en el siglo XVI, observaron que los nativos se ponían un vestido adaptado al frío de la meseta, con el que reflejaban su posición social y diferenciación de sexo.

Las mujeres indígenas usaban una manta larga y cuadrada, llamada chircate, que les llegaba hasta los tobillos. Los hombres, en cambio, para protegerse del frío se cubrían de un poncho de lana más corto, hasta las rodillas.

Los conquistadores españoles para protegerse del frío usaban una especie de capotes. Esta vestimenta se unió con las prendas de los Chibchas, conformando el actual traje típico de Boyacá, ruana de lana que se acompaña con el pantalón de dril, la camisa de tela de algodón, alpargatas y el sombrero de tapia pisada.

A lo largo de los años, la ruana fue abrigo exclusivo de campesinos, pero con el tiempo se impuso en todas las clases sociales, convirtiéndose en el patrimonio nacional colombiano.

La Ruana de Boyaca:

La ruana es un producto absolutamente artesanal, elaborado de lana de oveja 100% virgen, tejida en un telar, como se hacía varios siglos atrás. Es una prenda de muy alta calidad, de textura suave, ideal para las bajas temperaturas.

Cada ruana constituye un producto único e inigualable, debido a que la materia prima (lana de oveja) es de origen natural. Por eso, nunca encontraremos dos prendas iguales.

Tomado de colombia.travel

Los Tejidos Wayuu

Los Tejidos Wayuu

  • ¿Dónde se trabajan las artesanías?La Guajira
  • Región: Caribe
  • Material: algodón

El tejer en la vida de la comunidad indígena Wayúu, que habita en la Península de La Guajira, es mucho más que una actividad cultural y herencia de sus ancestros. Tejer significa para los Wayúu mostrar a través de su creatividad, inteligencia y sabiduría la vida así como la sienten.

La tradición del tejido Wayúu

Los tejidos de los Wayúu fascinan por sus colores, diseños y la complejidad de técnicas usadas en su elaboración.

Kanasü significa dibujo. Es el arte de tejer dibujos, en la cultura Wayuu.
Entre más complejo el Kanasü más costosa es la pieza y mucho más apreciada la mujer que lo sabe tejer. Los dibujos de Kanasü son interpretaciones de la naturaleza, de lo cotidiano del mundo Wayuu. Son figuras geométricas de gran complejidad, muy estilizadas, cada una con nombre y significado propio. Algunas figuras son:

Arireya, como la lengüeta de la flecha

Iiwo ‘u yaa, como las estrellas que anuncian la llegada de las lluvias.

Jaliana, el dibujo más sencillo.

Marüliünayaa, en camino torcido

Pasatalo ‘uyaa, como las tripas de la vaca.

Wikiiya, como la cabeza de una culebra.

                                                                 Jaliana36

Los tejidos Wayúu se caracterizan por el uso de colores muy fuertes y contrastantes.Tejidos Wayuu

Artesanías más representativas de los Wayúu

El chinchorro y la hamaca

El chinchorro y la hamaca, “camas colgantes donde el Wayúu descansa, duerme, conversa, atiende visitas, trabaja en los tejidos, procrea y trae hijos al mundo”, son dos tejidos fundamentales de su cultura. La diferencia entre el chinchorro y la hamaca consiste en que los chinchorros son elásticos y se elaboran con tejidos sueltos y las hamacas son hechas con tejidos compactos y son mucho más pesadas.

  • Una hamaca o chinchorro hecho por los Wayúu puede pesar hasta seis kilos.
  • Para elaborar una hamaca se necesitan entre dos a seis meses de trabajo manual.
  • El trabajo de tejido de las hamacas y los chinchorros empieza por el llamado cuerpo central. Las demás partes se tejen por separado y se juntan.
  • Los chinchorros elaborados por los Wayúu protegen del frío, gracias a su doble faz. Además, poseen los llamados “volantes laterales” o “flecos”, hechos de hilo, que cuelgan de lados del cuerpo del chinchorro y sirven de manta.

La mochila

Las mochilas son la máxima expresión del tejido Wayúu. Son fácilmente reconocibles por sus colores y diseños. Las mochilas se elaboran de algodón en crochet (técnica introducida por los misioneros católicos a principios del siglo XX) o con ganchillo.

Mochila Tradicional Wayuu

  • Las mochilas son de corte circular y su tejido es compacto.
  • Cada bolso lo elabora una sola mujer con su diseño propio.
  • El trabajo de la producción de una mochila dura alrededor de 20 días.

Tomado de: colombia.travel – Biblioteca virtual Luis Angel Arango Wale Keru

Ceramica de La Chamba Tolima

La chamba es una vereda del municipio del Guamo en el departamento del Tolima en el centro del país y es el lugar de elaboración una de las más famosas cerámicas de Colombia. El trabajo del barro es ancestral desde la época prehispánica los indígenas Pijaos realizaban piezas utilitarias para sus hogares, así como piezas para las ceremonias y rituales.

Ceramica La Chamba
EL moldeo del barro es principalmente hecho por las mujeres y el material es recolectado y preparado por los hombres. Se elaboran 3 tipos de cerámicas la negra, la roja y la rustica sin barnizar para esto usan tres clases de barro, liso oscuro, arenoso gris y arcilla roja. Se usan 2 técnicas de elaboración: el modelado y el moldeado.
El modelado es la técnica más tradicional, se realiza directamente con las manos utilizando un mínimo de herramienta para formar los diferentes objetos y representaciones.
El moldeado es la técnica más importante y se realiza utilizando moldes para extender la pasta y así poder la forma.

horno
En la cerámica de La Chamba existen figuras o utensilios representativos o emblemáticos como son, La Mucura, utensilio usado para almacenar agua o bebidas este tiene una base redondeada y un cuello alto, se cree que representa lo femenino y a la mujer embarazada.
También, tenemos la Olla utilizada en el todo el país en la cocina tradicional colombiana viene de diferentes tamaños es esférica, aplanada en la base y trae orejas y tapa
Otra pieza son las gallinitas de barro, son un cofre de base redonda y con tapa en forma de gallina, esta es regalada a las niñas de la región con figuras miniaturas en su interior para jugar, también se usan como elementos de decoración.
Otra figura emblemática es el Mohan, el espíritu del río, que se representa sentado en una piedra y fumando un gran tabaco, por su cercanía al río Magdalena también se representan peces en bandejas y moldes para el horno en forma de bagre.
Y tenemos a la diosa Sol elaborada por la maestra artesanas Ana María Cabezas quien abrió las puertas a la cerámica de La Chamba a todo el país ganando diferentes concurso de artesanías.
Son más de 1300 artesanos en La Chamba que dan lo mejor de si en cada vasija, olla, cazuela o mucura que se encuentran en las cocinas de los hogares colombianos contando una historia de más de 300 años .

Cocinando en Ollas de Barro

Fuentes: Min. Cultura, Los cuadernos del Barro – Artesanias de Colombia

El Sombrero Sandoneño

La historia de los tejidos en palma de iraca se remontan a la época precolombina, en el norte de Ecuador se encuentras evidencias arqueológicas de figuras con tocados en la cabeza hechos con fibras de palma de iraca. A finales del siglo 19, migran familias ecuatorianas hacia el sur de Colombia atraídos por las tierras fértiles de Nariño y con los conocimientos de la tejeduría de sombreros, se asientan en municipios como la Unión el Tambo y Sandona; a principios del siglo 20 llega el padre Nestor Maria Ordoñez a Sandona junto con tejedores expertos y toma un grupo de mujeres para enseñarles la técnica de tejer sombreros y con esto, ellas apoyen la economía de sus familias y es así como Sandona inicia fuertemente con el trabajo artesanal de los sombreros. El sombrero sandoneño es un gran representante del país como lo es el vueltiao o el aguadeño. La materia prima la paja de palma de iraca, es clasificada por los artesanos en gruesa, fina y extrafina. Elaborar un sombrero sencillo puede tardar un día, uno fino entre 8 y 10 días y uno extrafino hasta 20 días. Es toda una tradición la elaboración de sombreros en Sandona, los días sábados los campesino se acercan al casco urbano del municipio, con el producto terminado y allí lo comercializan. Actualmente existen aproximadamente 1500 artesanas y artesanos dedicados a este oficio y producen al rededor de 500.000 sombreros al año.

http://artesaniaskyra.com/es/13-sombreros-y-prendas-de-vestir

pavaVerde

Fuente: eltiempo.com – Tejido vivo ebook – Artesanias de Colombia

Ubicación de Nuestros Artesanos

Nuestro grupo de artesanos esta ubicado en diferentes regiones de Colombia, hoy queremos compartirles donde se encuentra cada comunidad y como concentramos todos sus trabajos en nuestra sede principal en la ciudad de Bogotá, de la cual se reparte para el país y el resto del mundo.

Riohacha, Bahía Portere, y Barrancas ubicados en el departamento de la Guajira costa norte de Colombia. Acá trabajamos con un grupo de artesanas que son quienes realizan mochilas y chinchorros. Ellas pertenecen a la comunidad indígena Wayuu

Tuchin municipio en el departamento de Cordoba Costa Norte de Colombia. Es la tierra natal del sombrero vueltiao, uno de los símbolos mas representativos del país. Aquí realizamos sombreros y bolsos en caña flecha, por la comunidad indígena Zenu.

Morroa en el departamento de Sucre, acá se realizan las mas hermosas hamacas tejidas en telar manual, llamado telar vertical.

Turbo departamento de Antioquia, aquí se realizan las molas, textil tradicional de la etnia indígena Kuna.

Aguadas departamento de Caldas. Región cafetera y cuna del tradicional sombrero de Aguadas. Aqui contamos con un grupo de artesanas y campesinas que realizan los mas hermosos sombreros tejidos en palma de iraca.

Guacamayas, municipio en el departamento de Boyaca. Acá se realiza cestería en rollo, en fique y paja, fibras naturales, para con esto tener los mas lindos y coloridos fruteros, bandejas, canastos, floreros entre otros. Hechos por campesinos con técnicas ancestrales de los indios Laches.

Sandona en el departamento de Nariño, aquí encontramos los sombreros en paja toquilla o palma de iraca. Tejidos por mujeres campesinas que realizan las mas bellas piezas llenas de vida y color.

RED DE ARTESANOS

RESPONSABILIDAD Y CONCIENCIA CON NUESTRA RED DE ARTESANOS

Queremos compartir con todos ustedes algo inherente a Kyra y es la responsabilidad social, nuestra labor genera un alto impacto positivo sobre los diferentes artesanos y artesanas que están en nuestra tienda en linea, varias de estas familias viven solamente de la artesanía pero no cuentan con formas apropiadas de comercializar sus productos. Kyra crea ese puente para que estos artículos lleguen al cliente final, usted.

Además nos aseguramos de  llevar artículos únicos, originales y llenos de historia.

Kyra llega a cada una de las regiones colombianas como Nariño, Cordoba, Sucre, Choco, Boyaca, etc y busca lo mejores artesanos de comunidades con tradición e inicia un trabajo de gana gana con ellos, se paga un valor justo por su trabajo y Kyra ofreciendo a un mercado más amplio que el de sus propias regiones se incrementa la producción y así ven más prontamente el retorno del dinero haciendo esto una mejor su calidad de vida para las familias.

Queríamos compartirlo, porque ustedes, nuestros clientes al comprar los artículos están aportando al mejoramiento de la calidad de vida de los artesanos que viven lejanos de las grandes ciudades en condiciones diferentes a las nuestras y que con este grano de arena estamos dando más igualdad para ellos.

Cesteria

El Sombrero Aguadeño

El sombrero aguadeño…

Hecho en el municipio de Aguadas Caldas de alli su nombre, elaborado en fibras naturales, tomadas de la palma de Iraca

La industria del sombrero de iraca adquirió un rumbo excepcional en el municipio de Aguadas, departamento de Caldas, donde llegaría a convertirse, hasta hoy día, en un verdadero orgullo local. Muestra de ello son los versos en en esta estrofa del poema Aguadas, del poeta Aurelio Martínez Mutis.
“Tejiendo sombreros, tejiendo tonadas, la Iraca laboran tus niñas honradas, como los arrieros que van, día a día tejiendo jornadas. Y tus tejedoras cantan a porfía el amor, el gozo, la melancolía; las manos humildes de aquellas mujeres que tiñen de azufre las telas labradas han hecho amarillos tus atardeceres y han dado blancura a tus madrugadas…”

Cubriendo del sol al campesino o ciñendo la cabeza de grandes personajes y como bagaje natural de todo Aguadeño que se respete, el sombrero Aguadeño ha sido prenda tradicional en todas las fiestas del país y elemento de intercambio comercial de Aguadas con otros lugares de Colombia y el exterior.
Extraída del “cogollo” de la “Carludovica Palmata” , perteneciente a la familia de las “Ciclantáseas” , “ripiados” con la “tarja” , puesta a cocinar y luego a secar al sol para ser llevada después al “estufado” con azufre para lograr su blancura, la Iraca es la materia prima de nuestros Sombreros Aguadeños.
La historia del sombrero Aguadeño se remonta a los tiempos de la Colonización Antioqueña.
Agotado en muchas partes el trabajo de la minería que desde tiempos de la Colonia era la principal fuente de ingresos para los habitantes de estas regiones, la regeneración Antioqueña impuesta por el Regidor Mon y Velarde impulsó a las familias antioqueñas a buscar en los productos Agropecuarios una forma de subsistencia y de comercio entre las poblaciones.
Fue quizás la del tejido a mano de sombreros, la primera industria exportadora de Antioquia.
Esta industria, introducida del Ecuador, se difundió en el país en la primera década de la República en los departamentos de Santander, Huila y Antioquia, localizándose allí en algunas poblaciones como Santa Fe de Antioquia, Sopetrán, Buriticá, Aguadas y Santa Rosa de Cabal.
En la tradición histórica de Aguadas, relacionada con la industria de la fabricación de Sombreros, se cuentan varias crónicas sobre su nacimiento.
Maestros artesanos traídos de Quito, el descubrimiento por parte de otro ecuatoriano de grandes plantaciones silvestres de iraca y la “desbaratada” de un sombrero ecuatoriano para volver a armarlo son parte del comienzo de esta industria que hoy nos llena de orgullo.
Curiosamente, el sombrero Aguadeño no es conocido en el exterior con ese nombre. Genéricamente se les llama “Panamá Hats”, debido quizás al gran número de sombreros enviados a esta región en donde encontraron gran acogida por los compradores extranjeros, Norteamericanos especialmente que por ese entonces comenzaban la construcción y tomaban posesión del Canal de Panamá.

Festival Folclórico y Reinado Nacional del Bambuco

Desde la época de la Colonia, el departamento del Huila celebra las Fiestas de San Juan y San Pedro, que no solamente constituyen una gran muestra cultural llena de música, bailes y comparsas, sino también recuerdan las viejas tradiciones de esta región de Colombia.

Historia del Festival

En el siglo XVIII, las fiestas se constituyeron oficialmente para aclamar “La Jura”, es decir la actividad de obediencia y respeto al Rey de España. Las celebraciones duraban, en ese entonces, diez días durante los cuales el pueblo participaba en diferentes actividades, entre ellas la corrida de toros.

En esa época, San Juan era una fiesta rural que se celebraba en el campo, en forma de paseos familiares, o en la orilla del río donde se preparaba un tradicional asado huilense. San Pedro, por el contrario, era una fiesta urbana desarrollada en la ciudad con la cabalgata, la pólvora, el aguardiente y mucha música.

A partir del 1960, las fiestas se han fortalecido con una rica y muy variada oferta cultural. A partir de ese momento, el Festival Folclórico, considerado Patrimonio Cultural de la Nación, se conoce como uno de los mejores a nivel de organización, al que solamente pueden asistir grupos de reconocida trayectoria artística.

Actividades principales del Festival

Neiva, como ninguna otra ciudad del país, integra un mosaico profundo de las más auténticas tradiciones colombianas de danza y música que se hacen visibles durante los famosos desfiles folclóricos, muy atractivos por su colorido para los turistas nacionales y extranjeros.

El desfile acuático

Es uno de los actos más llamativos de las Fiestas de San Juan y San Pedro de Neiva y el único en su género en el país. Se desarrolla en un bello escenario de la orilla del río Magdalena. Son centenares de huilenses y turistas nacionales e internacionales que se reúnen para ver el paso de las candidatas en su desfile en traje de baño y en balsas que navegan por el río, especialmente decoradas para la ocasión.

El desfile folclórico 

Se desarrolla en las principales calles de la ciudad. Las candidatas al Reinado Nacional del Bambuco, se desplazan en sus carrozas adornadas con los elementos más importantes y tradicionales de sus departamentos, seguidas de las bandas, comparsas y alegorías de mitos y leyendas.

 
Aparte de los desfiles, otro de los puntos más destacados de las celebraciones es el Encuentro del baile del bambuco, durante el cual las parejas, a través de movimientos puros y los contactos fugaces y llenos de delicadeza, demuestran su excelente dominio de este baile tradicional de la región andina.

 
El bambuco es el ritmo y la danza típica de los Andes colombianos y la máxima expresión del folclore. En sus inicios, el bambuco se interpretaba con los tres instrumentos típicos de la región: bandola, tiple y guitarra. Con el tiempo, los compositores le han ido agregando orquestaciones más amplias y complejas, permitiendo, en la actualidad, las interpretaciones de todo tipo de conformaciones instrumentales y vocales.

 
En el encuentro participan niños, jóvenes y adultos vestidos en llamativos trajes tradicionales (los hombres aparecen en pantalón de dril, camisa bordada de color vivo, pañuelo, sombrero blanco aguadero, carriel, mulera y machete y las mujeres se ponen la blusa de media manga bordada, falda adornada con franjas horizontales de colores contrastados y un sombrero aguadero pequeño y adornado), demostrando su gran talento musical.

 

Tomado de colombia.travel

Filigrana, Orfebreria de Mompox

Mompox es uno de los sitios conocidos en el mapa mundial por su trabajo de orfebrería y, más específicamente, el arte de la filigrana.

Al recorrer las calles de Mompox, ciudad ombligo del río Magdalena, se escuchan los tintineos de los martillos. Son los joyeros o, más bien, artistas orfebres que trabajan en sus talleres, elaborando los finos tejidos de filigrana.

En Mompox, parece que el tiempo se ha detenido, gracias al trabajo de los orfebres que, día a día, conservan la fama de esta ciudad que, al fin y al cabo, también es una hermosa joya como las que allá se elaboran.

Historia de la orfebrería de filigrana en Mompox

En la época de la Conquista, en Mompox se realizaba la famosa operación de quintaje, es decir la deducción de la quinta parte de todo el oro recaudado que se enviaba a la Corona española.

Por otro lado, el tráfico permanente con las minas de oro de todo el territorio de Colombia y los cargamentos de este preciado metal, mientras esperaban la llegada de los galeones españoles, se depositaban en Mompox por el temor a frecuentes ataques de los piratas en las costas.

El excedente de oro estimuló la búsqueda de orfebres y plateros en la Península Ibérica que llegaron a Mompox con el conocimiento de técnicas aprendidas de los árabes siglos atrás.

De allí surgieron los artesanos y orfebres momposinos cuyas joyerías tienen raíces coloniales, visibles en las técnicas y formas ornamentales europeas (española, francesa e inglesa), con un importante aporte árabe y rasgos autóctonas de estas tierras que desde hace varios siglos adornan los cuellos, manos y orejas de las personas de todo el mundo.

Filigrana de Mompox

Técnica de la filigrana

Filigranas de Mompox

Las filigranas de Mompox son artesanías de muy alta calidad que se realizan con finos alambres de oro después del proceso de estirar, torcer y aplanar el metal.

La base de la filigrana de Mompox es el hilito de oro, el símbolo de su identidad. Con este hilito se puede hacer prácticamente todo lo que el artesano se proponga y se imagine. Todo depende de su creatividad, sensibilidad y destreza manual.

Hoy en día, la filigrana trabajada en Mompox se ha enfocado más hacia la plata, debido a la escasez de oro y como una alternativa para popularizar el producto. Las joyas en oro se trabajan solamente por encargos.

Diseños de filigranas en Mompox

En Mompox, cada maestro y cada taller tienen su estilo propio, fácilmente reconocible por los colegas orfebres. Los diseños más característicos de la orfebrería momposina se dividen en dos grupos:

  • Formas que representan elementos de la naturaleza: ramos de hojas, flores, frutos, pétalos, tréboles, pavos, mariposas, alas de aves, insectos, caracoles, pescados, guacamayas, ranas, cuernos y lágrimas.
  • Figuras geométricas

Ambos grupos se presentan por separado o combinadas, en la armadura o en el relleno.

Antigua orfebrería de Mompox 

Los ejemplares más bellos de la antigua orfebrería momposina se pueden apreciar en las festividades de Semana Santa celebradas en la ciudad y muy famosas en el mundo. En esas fechas, las figuras de los santos, que se pasean por las calles de la ciudad, lucen preciosas joyas que las familias encargadas del cuidado han custodiado varios siglos.

 

Tomado de colombia.travel